Estudio que ComScore preparó en conjunto con Facebook analiza cómo funciona el marketing social. Más allá de la obsesión por el número de fans, engagement y amplificación demuestran ser claves en el máximo aprovechamiento de la plataforma para afectar el comportamiento del consumidor…
Y sí, finalmente alguien lo dijo: Generar una relación causal que se traduzca en ventas.
Pero antes de ver tintinear la caja registradora (sea esta física o virtual), el informe indica que hay unos pasos previos a atender antes de sacar provecho de esos Fans. “Una vez que una marca ha adquirido un cierto número de Fans, su meta debería ser llegar a su máximo alcance (reach), conseguir brand resonance, y finalmente influir en los consumidores para comprar o establecer una relación con la marca”.
Entender estos mecanismos resulta especialmente relevante en una época en la que la Fanpage de una marca recibe más visitas que su sitio web.
“Considere una marca como Skittles. Su sitio web atrajo 12.000 visitantes únicos desde USA en marzo de 2012, mientras que su Fanpage consiguió 320.000 en ese mismo período. 14 veces más que Skittles.com”
Y todo esto sin considerar que los usuarios pasan el 40% de su tiempo en su Feed de Inicio, siendo este el canal primario para exposición a una marca y no las visitas a su Fanpage propiamente dicha.
Los invitamos a descargar el informe aquí y atender a los estudios de caso sobre los efectos en ventas que las acciones de social marketing han tenido para marcas como Starbucks, Target o BestBuy tanto in-store como online.




